En mi partido somos unos golfos, unos canallas, unos delincuentes, unos truanes, unos miserables hijos de puta. Somos todo eso, sí. Unos pocos se han aprovechado del partido, y todos nos hemos aprovechado de esos pocos.
En octubre, incluso, escenificamos una obra de teatro donde leí una especie de manifiesto donde denunciábamos la persecución.
Hasta ahora yo me mantenía agazapado como una alimaña asustadiza, pero ahora nuestros asesores nos han dicho: "¡Sabandijas, ha llegado la hora de la ofensiva!", y aquí estamos nosotros, preguntando en nuestros medios afines por el patrimonio de José Bono, exigiendo explicaciones al gobierno por tal despropósito.
Somos trileros de la política.
Ahora hemos dado un pasito más allá: nos hemos decidido a cuestionar los cimientos democráticos y hemos dicho, primero por boca del señor Álvarez Cascos y después por boca de la señora De Cospedal, que las pruebas que demuestran que en nuestras cloacas había demasiadas ratas gürtelianas son falsas y han sido manipuladas y creadas por la policía.
Sí, señor, lo habéis adivinado bien: estamos cuestionando a los cuerpos y seguridad del estado de una democracia, con dos cojones y sin aportar una sola prueba en los tribunales.
Nosotros, queridos amiguitos, somos unos auténticos hijos de puta.
Por ahora lo dejo, voy a seguir contaminando un poco, y voy a seguir agazapado como la alimaña que soy, resguardándome de la lluvia.
Mariano Rajoy Brey
P.D. Son las 9:50 de la mañana, y el señor Bárcenas sigue siendo senador por el Partido Popular. ¿Sabéis, amiguitos, quién le paga su sueldo a ese paladín de los escrúpulos morales? Sí, vosotros, lo habéis adivinado.
En octubre, incluso, escenificamos una obra de teatro donde leí una especie de manifiesto donde denunciábamos la persecución.
Hasta ahora yo me mantenía agazapado como una alimaña asustadiza, pero ahora nuestros asesores nos han dicho: "¡Sabandijas, ha llegado la hora de la ofensiva!", y aquí estamos nosotros, preguntando en nuestros medios afines por el patrimonio de José Bono, exigiendo explicaciones al gobierno por tal despropósito.
Somos trileros de la política.
Ahora hemos dado un pasito más allá: nos hemos decidido a cuestionar los cimientos democráticos y hemos dicho, primero por boca del señor Álvarez Cascos y después por boca de la señora De Cospedal, que las pruebas que demuestran que en nuestras cloacas había demasiadas ratas gürtelianas son falsas y han sido manipuladas y creadas por la policía.
Sí, señor, lo habéis adivinado bien: estamos cuestionando a los cuerpos y seguridad del estado de una democracia, con dos cojones y sin aportar una sola prueba en los tribunales.
Nosotros, queridos amiguitos, somos unos auténticos hijos de puta.
Por ahora lo dejo, voy a seguir contaminando un poco, y voy a seguir agazapado como la alimaña que soy, resguardándome de la lluvia.
Mariano Rajoy Brey
P.D. Son las 9:50 de la mañana, y el señor Bárcenas sigue siendo senador por el Partido Popular. ¿Sabéis, amiguitos, quién le paga su sueldo a ese paladín de los escrúpulos morales? Sí, vosotros, lo habéis adivinado.

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